Tic, tac…

Un tranquilo día en familia puede transformarse, de golpe y porrazo, en una incomprensible pesadilla de la que no puedes escapar.

¿Cómo pasa el tiempo, verdad?

Con diez años vivimos el aquí y ahora con la inocencia propia de la edad.

Llegamos a la veintena queriendo experimentar a tope todas las emociones que nos encontramos en el camino.

A los treinta llega la primera crisis, pero aún pensamos que si miramos hacia delante nos queda mucho por vivir.

La cuarentena se nos presenta con algún que otro achaque, esa maquinaria que siempre había funcionado a la perfección comienza a fallar.

Y al traspasar la barrera del medio siglo ya tenemos una cartera repleta de recuerdos que vamos a atesorar y rememorar.

Con el siguiente salto temporal llega la senectud…

Pero, ¿qué ocurriría si en un solo día el reloj enloqueciera y los años cayeran sobre nosotros, uno tras otro, sin compasión?

Esto es justo lo que les ocurre a los protagonistas de Castillo de arena, que tan solo pretendían disfrutar de un tranquilo paraje, bañarse, jugar con sus hijos… Poco más.

Pero el simple hecho de acceder al lugar les va a convertir en inesperados compañeros de una pesadilla, ya que de manera muy sutil, van a percatarse de que algo inusual está ocurriéndoles.

Ellos son Robert y Marianne, que junto a Félix, Zoe y el perro Elvis será la primera familia en llegar al lugar, que parece desierto. Aunque nosotros, lectores, hemos podido observar antes desde nuestro imaginario palco como un hombre observaba, oculto, las evoluciones acuáticas de una atractiva joven desnuda.

Charles, Natalie, Sophie, Louis y la abuela de ambos son los siguientes en aparecer en este peculiar dramatis personae. Y será precisamente el cabeza de familia y médico, Charles, quien con una actitud racista y autoritaria, ocasione más de un roce entre los protagonista, lanzado sus pullas hacia Amesan, el hombre que se escondía al principio de la historia.

Y para terminar, el grupo humano se completa con la llegada de un escritor, Henry Lascaride, junto a su hija Florence y la pareja de ésta, Olivier.

Un hallazgo bastante macabro hará saltar las alarmas y la desconfianza, por lo que los protagonistas tratarán de huir del lugar, cosa que les va a resultar imposible.

Pero las sorpresas no van a a dejar de sucederse, sobre todo cuando se den cuenta que los niños dejan de serlo, para saltar, en un abrir y cerrar de ojos, a la adolescencia.

Y así irán pasando las horas, y a cada avance del minutero, todos envejecerán, sin comprender qué les está ocurriendo.

Esta misteriosa historia podía haber sido uno de los intrigantes episodios de la catódica serie Dimensión Desconocida, en la que el misterio se instala en el seno de esta inesperada comunidad, y el miedo ante lo que les ocurre buscará culpables, aflorando los peores sentimientos, aunque recuerda poderosamente también al film de Luis Buñuel, El Ángel exterminador, con el que guarda ciertas similitudes argumentales.

Su guionista, el galo Pierre Oscar Lévy la imaginó como guion cinematográfico y como algunos sueños, éste se ha convertido en una realidad, ya que uno de los mejores directores del panorama cinematográfico, M. Night Shyamalan, se ha encargado de llevarla a la gran pantalla y en breve (30 de julio) podremos dar nuestro veredicto como espectadores.

Del trabajo de su dibujante, ¿qué os puedo decir? Tan solo un nombre y apellidos: Frederik Peeters, autor de cómic con una de las carreras más interesantes, sólidas y personales de los últimos años (daos un paseo por la web de Astiberri para comprobarlo), logra algo que es muy importante. En cada momento vamos a reconocer, pese al acelerado y cruel paso del tiempo, a todos y cada uno de los personajes.

Una obra ésta que te atrapa desde sus primeras páginas, convirtiéndote en un preso más de esta insólita prisión en la que el despertar del amor, el irrefrenable deseo, el odio más visceral, la violencia y el misterio se dan la mano.

Castillo de arena

Guion: Pierre Oscar Lévy

Dibujo: Frederik Peeters

Tapa dura

Blanco y negro

104 págs.

18 euros

Astiberri

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